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Convertirse en Practicante Tántrico: Lo que nadie nos contó a los hombres gay

  • Foto del escritor: Alvaro Rosales
    Alvaro Rosales
  • 24 mar
  • 6 Min. de lectura

Ser hombre y practicar Tantra ya es un acto valiente. Hacerlo siendo gay, bisexual o simplemente un hombre que desea a otros hombres, es algo más: es un acto de liberación radical.


"Sabía que tenía que seguir llamando a mi práctica tántrica, o perdería algo muy esencial de mí mismo."— Álvaro Ros Tor, terapeuta tántrico.


Hay una pregunta que muchos hombres se hacen en silencio cuando descubren el Tantra: ¿hay espacio para mí aquí?


Para los hombres gay, bisexuales o los que simplemente tienen sexo con otros hombres, esa pregunta tiene un peso adicional. Ya pasamos por el proceso de afirmar quiénes somos ante el mundo. Ya negociamos internamente cuánto mostramos, cuándo, y con quién podemos ser completamente nosotros mismos. Y ahora, encima, ¿decirle al entorno que también practicamos Tantra?


Álvaro Ros Tor, estudiante de tantra y terapeuta de masaje tántrico certificado, se hizo exactamente esa pregunta. Su respuesta —y el camino que recorrió para llegar a ella— es lo que exploraremos hoy.


El dilema que pocos se atreven a nombrar.



Cuando Álvaro terminó su formación como terapeuta de masaje tántrico, sabía que necesitaba poner en práctica lo aprendido, tanto en su vida personal como profesional. Pero se encontró frente a una encrucijada: ¿era sabio o no relacionar públicamente su práctica con el Tantra?


El entorno no era precisamente acogedor. Los prejuicios sobre el Tantra abundan en todas partes, y para los hombres esa barrera es especialmente alta. El Tantra es fácilmente mal interpretado como algo sexual en el sentido más superficial del término, y un hombre que lo practica y lo nombra públicamente puede enfrentarse a miradas, juicios o simplemente al incomprendido silencio incómodo de quienes no saben cómo reaccionar.


¿Te suena? Para quienes hemos vivido el proceso de salir del clóset —en cualquiera de sus formas— esa sensación de calcular hasta dónde abrirse no es nueva. Es, de hecho, uno de los aprendizajes más dolorosos y más poderosos que muchos de nosotros hemos atravesado.

"Después de una extensa contemplación, la respuesta se volvió un rotundo sí. Tenía que seguir llamando a mi trabajo y práctica 'tántrico', o perdería algo muy esencial. Ser fiel a mí mismo profundizó mi práctica de masaje exponencialmente."— Álvaro Ros Tor

Esa decisión —vivir con integridad aunque el mundo no lo entienda del todo— no es solo una cuestión de honestidad. Según Álvaro, es la base de cualquier práctica tántrica real. Y resulta que es también una de las cosas que más nos resuena a quienes ya hemos practicado, en otro contexto, el arte de ser auténticos.


✦ ✦ ✦


Cinco razones para alinearte con el Tantra, aunque el mundo no lo comprenda aún.



Estas son las cinco razones que Janne articuló en su propio proceso. Cada una de ellas tiene una resonancia especial para los hombres gay y MSM que han recorrido el camino de construir una identidad propia en un mundo que no siempre fue comprensivo.


01

Autenticidad

La transparencia y la autenticidad son la base de cualquier relación de confianza, ya sea con clientes, parejas o contigo mismo. Álvaro descubrió que si elegía un nombre diferente para su práctica, o la envolvía en términos más suaves para no molestar a nadie, estaría negando partes esenciales de sí mismo. Además, notó algo sorprendente: al ser abierto sobre las raíces originales de su práctica, las personas a su alrededor se volvieron más solidarias, incluso cuando no lo entendían del todo. Ser fiel a uno mismo, dice Álvaro, profundizó su práctica de manera exponencial. Y el Tantra comenzó a integrarse en su vida cotidiana de formas que jamás anticipó.


02

Transparencia

Resolver quién quería ser —tanto en su vida personal como profesional— le permitió a Álvaro obtener una comprensión clara de sus intenciones, capacidades y límites. Esta transparencia no solo le abrió un canal de apoyo universal y espiritual para su práctica, sino que construyó puentes de confianza genuina con clientes y parejas. Cuando sabes quién eres y lo dices sin rodeos, los demás pueden encontrarte de verdad. Para los hombres gay, esto no es un concepto abstracto: es algo que muchos hemos vivido la primera vez que dijimos en voz alta quiénes somos.


03

Vulnerabilidad

Este es quizás el punto más revelador de toda la experiencia de Álvaro: abrirse al Tantra públicamente se sintió, en sus propias palabras, "casi como salir del clóset." "Hola, soy Álvaro, y me gusta el Tantra." La sensación de vulnerabilidad que trajo ese proceso lo conectó más profundamente con su núcleo y su naturaleza verdadera. Estuvo dispuesto a mostrar esa capa más profunda de sí mismo porque sabía que era lo que realmente importaba y que, en el fondo, era invulnerable. Exponer esas capas más íntimas también creó conexiones más profundas con las personas más cercanas a él.


04

Masculinidad

En el Tantra se habla mucho de la energía creativa que surge cuando se encuentran las polaridades de Shiva y Shakti. Álvaro observó cómo las mujeres a su alrededor crecían en su fuerza y feminidad, y reflexionó: ¿debería simplemente dejar que las mujeres "tomaran el control"? Algunos incluso dicen que solo las mujeres deberían enseñar Tantra. Pero llegó a una conclusión diferente: la masculinidad tántrica es necesaria para mantener el equilibrio y la armonía. Y es necesaria como voz de claridad en medio de los actuales malentendidos sobre lo que la masculinidad realmente representa. Para los hombres gay, que tantas veces hemos sido empujados a redefinir nuestra relación con la masculinidad, esto es un terreno muy familiar y muy fértil.


05

Belleza

En lugar de esconderse detrás de los errores que ocurren bajo el nombre del "Tantra" —y hay muchos—, Álvaro eligió seguir mostrando su belleza. Especialmente en un mundo donde hay tanto malentendido, volverse apologético o defensivo no ayuda. Lo que él buscó fue presentar un enfoque constructivo e inspirador: compartir los frutos y la belleza de lo que ha aprendido y continúa descubriendo en este extraordinario camino espiritual.


✦ ✦ ✦


Un espejo que te devuelve a ti mismo.



Lo que Álvaro describe al final de su experiencia es algo que quizás reconozcas desde dentro: el proceso de abrirse completamente a una nueva identidad —en este caso, la de practicante tántrico y sanador— fue un espejo. Un espejo que reflejó su pasión y su honestidad, que profundizó y reforzó tanto su práctica de masaje como su camino espiritual.


Y lo que más le sorprendió: ese proceso lo ayudó a sentirse más bienvenido en el amor, en la vida y en su trabajo. No porque el mundo de repente lo aceptara sin reservas, sino porque él se había dado la bienvenida a sí mismo.


Para los hombres gay y MSM, eso debería resonar con fuerza. Porque en algún punto de nuestras vidas, la mayoría hemos tenido que darnos la bienvenida a nosotros mismos antes de que el mundo lo hiciera. Hemos tenido que decir: "soy esto, y es sagrado, y no necesito permiso de nadie para habitarlo."


El Tantra te pide exactamente lo mismo. No que te expliques. No que te justifiques. Solo que te presentes, completo, con toda tu historia y toda tu energía, y confíes en que ese acto de presencia plena tiene un poder transformador que ninguna técnica puede igualar.

"Este viaje de abrirme completamente a mi nueva identidad como practicante tántrico y sanador ha sido un espejo que refleja una pasión y una honestidad que han mejorado enormemente mi práctica. Creo de todo corazón que fue así porque yo mismo me di la bienvenida en este papel y en este camino."— Álvaro Ros Tor.

¿Por dónde empezar?



Si algo de lo que has leído aquí te movió por dentro, la pregunta natural es: ¿y ahora qué?

El primer paso no es inscribirse en un retiro ni buscar un maestro. El primer paso es interno, y lo puedes dar hoy mismo: pregúntate qué parte de ti has estado envolviendo en términos más suaves para no incomodar a nadie. ¿Qué aspecto de tu sexualidad, tu espiritualidad o tu deseo de crecer has estado guardando como algo "demasiado"?


Ahí suele estar el inicio del camino tántrico real. No en las técnicas, sino en la decisión de ser completo.


Si decides continuar, busca formaciones serias, lee libros y, si es relevante para ti, busca también espacios y facilitadores que trabajen con apertura real hacia la experiencia de los hombres gay y MSM. Existen cada vez más. Y cada vez más, este espacio que durante tanto tiempo pareció no incluirnos del todo, está reconociendo que nuestra experiencia tiene un lugar legítimo y poderoso dentro de la tradición.


✦ ✦ ✦


Tu práctica empieza con una decisión

No la decisión de dominar una técnica. La decisión de darte la bienvenida, completo, tal como eres. Eso es Tantra.


¿Tienes preguntas o quieres compartir tu experiencia? Los comentarios son un espacio abierto y sin juicios.

 
 
 

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